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Consejos para aprovechar mejor las horas de estudio

      
<p>Existen varias<strong> formas de estudiar</strong> y cada uno busca la técnica que más le funciona; pero sin duda que el “atracón de libros” de último momento antes de una prueba no es el mejor método para aprender, ya que seguramente <strong>si dejas todo para último momento te encuentres nervioso y cansado</strong> por el poco tiempo del que dispones para adquirir conocimientos. </p><p> </p><p><span style=color: #ff0000;><strong>Lee también</strong></span><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=Sigue toda la actualidad universitaria a través de nuestra página de FACEBOOK href=https://www.facebook.com/pages/Universia-Rep%C3%BAblica-Dominicana/445903752110737>» <strong>Sigue toda la actualidad universitaria a través de nuestra página de FACEBOOK</strong></a><br/><a style=color: #666565; text-decoration: none; title=Visita nuestro Portal de BECAS y descubre las convocatorias vigentes href=https://becas.universia.com.do/>» <strong>Visita nuestro Portal de BECAS y descubre las convocatorias vigentes</strong></a></p><p> </p><p><br/>El Dr. MartyLobdell, profesor de psicología del <strong>Pierce College</strong> de Los Angeles, recomienda evitar las malas prácticas de estudio en las que queremos aprender todo en el último momento, quedándonos hasta muy tarde en la madrugada intentando “embutir” el conocimiento. Si bien esto alguna vez puede haber funcionado, hacer de este procedimiento la rutina normal de estudio es muy contraproducente. En contraparte, Lobdell recomienda seguir algunas pautas de aprendizaje basadas en las<strong> bases biológicas de la memoria humana</strong>. ¿Quieres saber cuáles son los consejos de éste experto?</p><p> </p><p>La tesis <strong>“StudyLess, Study Smart”</strong> de Lobdell asegura que la retención de datos en nuestra memoria no depende de la cantidad de horas de estudio que empleemos sino en la<strong> técnica de memorización</strong> y -muy importante- del tiempo que usemos para recuperarnos entre sesión y sesión de estudio.</p><p> </p><p><strong>Pautas de estudio que te harán aprovechar al máximo tu tiempo </strong></p><p> </p><p><span style=text-decoration: underline;><strong>Crea un ambiente de estudio</strong></span></p><p>Lobdell destaca que para poder asimilar lo estudiado es importante que <strong>estudiemos en un lugar tranquilo que nos predisponga a la concentración</strong>. Es decir, evitar en lo posible cambiar constantemente de lugar físico y por el contrario, armarnos un sitio donde estemos <strong>alejados de las distracciones y el ruido</strong>. El contexto donde estemos leyendo influye en nuestra atención, por lo que hacerlo acostados en una cama o sillón con el televisor encendido u otro tipo de objetos de diversión, solo nos hará perder tiempo.</p><p> </p><p><strong><span style=text-decoration: underline;>Acorta tus sesiones de estudio</span></strong></p><p>Los expertos aseguran que <strong>la capacidad de retener información se intensifica en los primeros 20 minutos de estudio</strong>, pero a partir de la media hora la capacidad de retención comienza a descender, al igual que el rendimiento. El profesor aconseja tomarse algunos <strong>recreos de unos 10 minutos</strong> en las intensas jornadas para así poder <strong>“oxigenar” el cerebro dándole un respiro antes de asimilar nueva información</strong>. Toma un tema y estúdialo, pero antes de pasar a la siguiente bolilla haz una pausa.</p><p> </p><p><span style=text-decoration: underline;><strong>Autoevalúate antes de ir a la evaluación</strong></span></p><p>Para conocer que hemos aprendido y en que debemos poner más énfasis, Lobdell recomienda tomar un rato cada día para <strong>realizar autoevaluaciones periódicas</strong> antes de enfrentarnos al examen o prueba. Lo mejor sería conseguir pruebas tomadas con anterioridad e intentar hacer las partes que ya hemos estudiado.</p><p> </p><p><span style=text-decoration: underline;><strong>No memorices textos completos</strong></span></p><p>¿Has intentado memorizar alguna vez un texto tal cual lo has leído? Si la respuesta es sí, seguramente te haya pasado que al olvidarte de una palabra te “trancas” en el recuerdo de todo el resto. En vez de memorizar textos completos, <strong>lo mejor es tomar las ideas principales que se plantean y tener un conocimiento general del resto</strong> para poder ampliar después quizás hasta con tus propias palabras (si la asignatura lo permite). Una buena técnica para poner en marcha este punto es utilizar mapas mentales, que es una técnica de estudio parecida al tradicional esquema pero más creativa y eficiente que los esquemas en sí, que apunta además a lo que se denomina como memoria fotográfica.</p>

Existen varias formas de estudiar y cada uno busca la técnica que más le funciona; pero sin duda que el “atracón de libros” de último momento antes de una prueba no es el mejor método para aprender, ya que seguramente si dejas todo para último momento te encuentres nervioso y cansado por el poco tiempo del que dispones para adquirir conocimientos. 

 

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El Dr. MartyLobdell, profesor de psicología del Pierce College de Los Angeles, recomienda evitar las malas prácticas de estudio en las que queremos aprender todo en el último momento, quedándonos hasta muy tarde en la madrugada intentando “embutir” el conocimiento. Si bien esto alguna vez puede haber funcionado, hacer de este procedimiento la rutina normal de estudio es muy contraproducente. En contraparte, Lobdell recomienda seguir algunas pautas de aprendizaje basadas en las bases biológicas de la memoria humana. ¿Quieres saber cuáles son los consejos de éste experto?

 

La tesis “StudyLess, Study Smart” de Lobdell asegura que la retención de datos en nuestra memoria no depende de la cantidad de horas de estudio que empleemos sino en la técnica de memorización y -muy importante- del tiempo que usemos para recuperarnos entre sesión y sesión de estudio.

 

Pautas de estudio que te harán aprovechar al máximo tu tiempo

 

Crea un ambiente de estudio

Lobdell destaca que para poder asimilar lo estudiado es importante que estudiemos en un lugar tranquilo que nos predisponga a la concentración. Es decir, evitar en lo posible cambiar constantemente de lugar físico y por el contrario, armarnos un sitio donde estemos alejados de las distracciones y el ruido. El contexto donde estemos leyendo influye en nuestra atención, por lo que hacerlo acostados en una cama o sillón con el televisor encendido u otro tipo de objetos de diversión, solo nos hará perder tiempo.

 

Acorta tus sesiones de estudio

Los expertos aseguran que la capacidad de retener información se intensifica en los primeros 20 minutos de estudio, pero a partir de la media hora la capacidad de retención comienza a descender, al igual que el rendimiento. El profesor aconseja tomarse algunos recreos de unos 10 minutos en las intensas jornadas para así poder “oxigenar” el cerebro dándole un respiro antes de asimilar nueva información. Toma un tema y estúdialo, pero antes de pasar a la siguiente bolilla haz una pausa.

 

Autoevalúate antes de ir a la evaluación

Para conocer que hemos aprendido y en que debemos poner más énfasis, Lobdell recomienda tomar un rato cada día para realizar autoevaluaciones periódicas antes de enfrentarnos al examen o prueba. Lo mejor sería conseguir pruebas tomadas con anterioridad e intentar hacer las partes que ya hemos estudiado.

 

No memorices textos completos

¿Has intentado memorizar alguna vez un texto tal cual lo has leído? Si la respuesta es sí, seguramente te haya pasado que al olvidarte de una palabra te “trancas” en el recuerdo de todo el resto. En vez de memorizar textos completos, lo mejor es tomar las ideas principales que se plantean y tener un conocimiento general del resto para poder ampliar después quizás hasta con tus propias palabras (si la asignatura lo permite). Una buena técnica para poner en marcha este punto es utilizar mapas mentales, que es una técnica de estudio parecida al tradicional esquema pero más creativa y eficiente que los esquemas en sí, que apunta además a lo que se denomina como memoria fotográfica.


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