Agustín de Miguel, del
Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), afirmó que las
universidades deben conocer si sus
egresados tienen
puestos de trabajo asegurados y si sus prácticas son las apropiadas durante el proceso de formación.
Richard Peguero, de la
Universidad Central del Este (UCE), expuso que los centros de formación son garantía de un empleo digno, decente y competitivo, ya que el individuo mejor formado tiene más oportunidades. Inmaculada Madera, de Unapec, señaló que es necesario desarrollar la innovación en la transformación curricular, el emprendimiento y las pasantías laborales.
Laura Rodríguez, de la
Universidad Católica Nordestana, indicó que ese centro cuenta con una unidad de egresados que trabaja directo con empresas, lo que ha logrado que el 60% de sus graduandos están en el mercado.
Christy Metz, de
Unibe, dijo que cuentan con una bolsa de trabajo de 200 empresas nacionales y extranjeras y una unidad de emprendurismo, lo que ha ayudado a que sus egresados tengan éxito.
Liliana Polanco, del
Instituto Tecnológico de las Américas, afirmó que un alto porcentaje de los estudiantes de ese centro consiguen un empleo antes de graduarse.
Los técnicos hablaron en un panel organizado por la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU).