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La importancia del repaso y cómo hacerlo

           Autor: Camila Siqueira
Fuente: Shutterstock

Quizás alguna vez hayas escuchado la frase “la práctica hace al maestro”, que refiere a que para ser bueno en algo, es necesario insistir e insistir en eso. Imagina por ejemplo a un basquetbolista, ¿cuántas veces habrá tirado al aro hasta lograr que la pelota entre en el cesto? Traspolemos esta analogía a los estudios: para que un material quede fijado en tu memoria, no basta con leerlo solo una vez. Más allá de la técnica de estudio que hayas elegido para aprender una lección, el repaso es fundamental para recordar lo leído.


A finales del siglo XVIII, el psicólogo alemán Herman Ebbinghaus realizó variados estudios sobre la memoria y el olvido, aportando mucha información relevante de acuerdo a este tema. Entre las cuestiones que Ebbinghaus pudo verificar es que la mayor parte del olvido se da enseguida después del aprendizaje, concretamente: 1 hora después se olvida más de la mitad del material estudiado, 9 horas después un 60% y finalmente en el plazo de un mes se puede olvidar hasta el 80%.


El olvido o “desmemorización” puede revertirse si el material es vuelto a consultar en forma seguida; es decir, repasado, ya que el repaso refuerza las redes neuronales que se forman al aprender nuevos temas, situando la información en la memoria a largo plazo. Chequea algunos tips a tener en cuenta para repasar el material estudiado.


Formas de repasar un material de estudio

1 – Resumir después de leer

Repasar mientras lees consiste en separar un tema en subtemas, y cada vez que hayas entendido cada uno parar y sacar en limpio lo que te haya quedado a través de tus propias anotaciones.


2 - En voz alta

Repasa en voz alta lo que te ha quedado del material leído. Pide a alguien que te haga preguntas al respecto y verás en que puntos debes insistir más.


3 - De a poco

Tanto como el estudio, el repaso debe ser gradual. Una equivocación que los estudiantes cometen con frecuencia es repasar todo de una sola vez. Lo mejor es que lo vayas haciendo de a poco y que no te sobresatures en un solo día.


4 - No al repaso de último momento 

Si estás por entrar a un examen o prueba no te pongas a repasar todo el material indiscriminadamente. Si tienes alguna duda puntual ve a ella, pero revisar todo de una podría jugarte una mala pasada, por ejemplo al generar dudas sobre algo que ya habías entendido. Esto puede darse debido a los nervios del momento o porque realmente te topas con algo que no habías razonado previamente. Por esto, evita el repaso hasta dos minutos antes de entrar a una prueba. Lo que no hayas aprendido no lo aprenderás ahí.


Lo aconsejable es repasar por lo menos unas 5 veces el material de estudio. Si lo haces previo a un examen la frecuencia del repaso debería darse a la hora por primera vez, después a los días, después puedes darle una pausa de más tiempo y retomar el material a la semana a ver que recuerdas; y así sucesivamente. El repaso además de fijar la información te hace dar cuenta de qué cantidad de estudio necesitas hasta llegar a comprender del todo una lección.



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Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Redactora fanática de la comunicación, la música, la radio y desde un tiempo a esta parte, también de las series

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